Nuestra serie «CORE Leadership» da vida a inspiradoras figuras del sector mediante entrevistas en profundidad.
Hoy entrevistamos a Ricardo Riera Valentine, un líder con amplia experiencia en el sector hotelero de Oriente Medio.
¿Qué te motiva en tu trabajo y qué es lo que encuentras más gratificante de ser un/a líder empresarial?
Definitivamente ver gente crecer. Es extremadamente interesante y gratificante recibir nuevos perfiles con conocimientos limitados sobre el fascinante mundo de la restauración y ver cómo se desarrollan profesionalmente y cada vez quieren aprender más. Es importante saber que la actitud, y más en una profesión como esta donde tú trabajas cuando los otros se divierten, es un parámetro principal.
Para llegar lejos en esta carrera debes tener claro que la noche es para el cliente, y tus noches ya vendrán cuando tú seas el cliente.
¿Qué habilidades o aptitudes consideras que serán más importantes para la próxima generación de líderes en hostelería?
Tener claro que el cliente es lo principal. Ahora mismo un cliente tiene 10.000 opciones para decidir, y si se decide por venir a disfrutar la tuya, tenemos que respetar eso.
Tú nunca sabes lo que ese cliente ha pasado para de repente poder disfrutar la experiencia que tú ofreces. Y, además, que vía el pago de esa experiencia se te paga un salario.
Respetar al cliente sobre todo es clave para el éxito.
¿Cuáles son tus mayores logros profesionales?
Abrir un restaurante de un campo vacío de 1000 metros cuadrados a totalmente funcional en 20 días, ser nominado para un premio de Lifetime Achievement in Hospitality en Saudi Arabia, haber sido uno de los precursores del 20% de las marcas de vino y licor que actualmente se encuentran en el Medio Oriente.
Añádele a eso haber abierto más de 50 locales en 3 continentes distintos.
¿Cuál es la lección de liderazgo más importante que has aprendido?
No eres nadie sin tu equipo, pero a la vez tu equipo no es nada si tú no lo diriges bien.
¿Has tenido que tomar decisiones difíciles como líder empresarial?
Definitivamente. Una vez perdí un trabajo por hacer mi trabajo.
Te explico.
Entré en una empresa que era un desastre organizacional (las que me gustan), y empecé con fuerza. Tanta fue la fuerza que el 80% del equipo se me puso en contra. Los propietarios temieron perder a todo su equipo, hablaron conmigo y me propusieron irme antes de que todo vaya “peor” según ellos.
¿Pude haber cambiado mi forma de empezar? Si. Pero no hubiera sido honesto. Al final la empresa cerró 8 meses luego de que me invitaron a irme y sus 6 restaurantes quebraron
¿Cómo ha evolucionado tu filosofía de liderazgo, especialmente en los últimos años de cambios rápidos?
Con 46 años te miras las cosas diferente…
¡Ves managers de 30 y pico y piensas – vaya mala actitud de aquel! Pero a la vez sabes cómo trabajar a cada persona. Además, en esta profesión hay muchísima “emoción”, la noche conlleva eso, por lo que aprendes a expresarte de manera diferente.
Nunca “cercano”, pero siempre “justo”
¿Qué estrategias han resultado más eficaces para atraer y desarrollar el talento del futuro?
Tu compañía debe tener credibilidad en línea. Un LinkedIn bien hecho, una pagina web bien montada, y acompañado todo esto de un proceso de onboarding correcto hacen maravillas.
Dentro de la empresa hay que ser justos. Muchos elevan los salarios de empleados “porque llevan un par de años en la empresa”, eso es un pecado. Elevar un salario sin un puesto mayor y con más responsabilidades es mentirle al empleado y a la empresa.
Para mí es mejor dejar ir a alguien que no quiere crecer y buscar nuevo talento.
Mirando atrás, ¿cuál ha sido el momento más decisivo de tu carrera, un punto de inflexión que marcó la forma en que lideras hoy?
Conocer a mi esposa. La hice yo empezar en la restauración, y ver cómo sufrió, combatió, creció, se convirtió en una de las mejores y la dejó por otra carrera me hizo entender que esta carrera por más que a mí me encante no tiene por qué gustarles a todos.
¿Qué lección aprendida sigue influyendo en tus decisiones?
En el trabajo ningún amigo, fuera del trabajo ningún enemigo
Si pudieras cambiar una política, tendencia o idea errónea sobre el sector, ¿cuál sería?
El fine dining no está muerto, simplemente está evolucionando. El dinero, eso sí, está en el fast y mid casual. La gente que hace solo nightlife no entiende algo – el día que otro club abre la gente se irá a ese club, porque pueden tomar el mismo gin tonic, o cerveza que sirven en el tuyo por más bonito que sea. El cliente regresa por la comida
¿Qué consejo darías a los líderes emergentes que desean dar forma al futuro de la hostelería?
Nunca montes algo porque tú crees que funcionará porque a ti, a tus amigos, y a tu familia les gusta, o porque “ha funcionado en otro sitio”. Tu paladar no es universal.
Date Published: 21st April 2026